|
En el año de 1946, José Ortega y Gasset escribe un pequeño
opúsculo de singular expresividad para comprender el
desencuentro entre el mundo hispánico y el pensamiento idealista
contemporáneo, base de la modernidad.
Se trata del “Comentario al ‘Banquete’ de Platón” (Obras
completas, t. 9). En él, Ortega habla de las relaciones
entre texto y pensamiento y de la necesidad de una Estilística,
de una ciencia del estilo, capaz de abordar aquellos aspectos de
la lengua que se escurren como por los agujeros de un colador al
ser exclusivamente vistos bajo el punto de vista sintáctico o
gramatical. |
|
 |
|
|
Abundando en estas ideas, el maestro profundiza sobre el
carácter físico, corporal, de la lengua. Sobre cómo los
franceses ponen la cara como para besar cuando hablan,
mientras que los ingleses, tan tiesesitos, balbucean
elegantemente mientras se concentran en escamotear el
supuesto de la conversación.
Pues bien, el 16 de septiembre de 1956, en un congreso
organizado por el famoso MIT en Cambridge, Massachussets, un
joven de 28 años llamado Noam Chomsky expone un primer
esbozo de la llamada Gramática Generativa, por la cual se
postula la existencia de un módulo innato en el cerebro que,
al contacto con unos pocos retazos de lengua reconstruye
automáticamente la gramática de ese particular idioma. El
ser humano sería, pues, como una radio japonesa último
modelo, que, con sus preajustes de fábrica, apenas encuentra
ocasión de husmear el espectro radioeléctrico, se sintoniza
ella solita en un santiamén. Al entusiasmo despertado entre
los asistentes al acto por tan llamativa propuesta se suma,
en la sesión de la tarde, la intervención de dos jóvenes
alumnos del profesor Neumann (el celebrado padre de la
cibernética), quienes presentan un programa de ordenador
capaz de hacer demostraciones matemáticas. La suma de estas
dos ponencias dejará tan profunda huella en la comunidad
académica norteamericana que, de inmediato, empezará a
organizar un foro permanente para profundizar en el
propósito de domeñar el secreto de la mente humana (crack
the mind). Es la flamante Nueva Ciencia Cognitiva,
ámbito interindisciplinar compuesto por seis ciencias
provenientes de los más diversos campos (neurología,
lingüística, filosofía, psicología, cibernética y
antropología) y que hoy día se halla constituido como
departamento estable en la mayor parte de las universidades
de todo el mundo.
continua...
|