Home Home Contacto
Registro
num. 66, septiembre - octubre 2009
   METAPOLÍTICA   NÚMEROS ANTERIORES   SUSCRÍBASE   EDUCACIÓN Y CULTURA

Número 66 | SOCIEDAD ABIERTA | Carlos Figueroa Ibarra | PDF | Imprimir | Enviar

Guatemala, La incertidumbre de la Socialdemocracia
por Carlos Figueroa Ibarra[*]

El 4 de noviembre de 2007, Guatemala presenció un hecho insólito para lo que ha sido su historia. El candidato del partido Unión Nacional de la Esperanza (UNE), Álvaro Colom Caballeros, de filiación socialdemócrata, ganó la presidencia de la república en una reñida segunda vuelta al contabilizar poco más de un millón y medio de votos (52.82 por ciento de los votos emitidos) contra su contrincante, el general Otto Pérez Molina que con el Partido Patriota sumó casi un millón 250 mil sufragios (47.18 por ciento), una diferencia de 5.64 por ciento y casi 200 mil votos (Inforpress, 2007). Resultó curioso que la prensa extranjera haya calificado el triunfo de Colom, como “la victoria de un izquierdista” y que se le haya vinculado a la ola de gobiernos de izquierda que en los últimos años se han observado en Latinoamérica (Inforpress, 2007).

Las alianzas hechas por Colom y la UNE fueron argumento para que la antigua guerrilla organizada en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), quien obtuvo un magro 2.14 por ciento de los votos, no lo haya apoyado en la segunda vuelta y haya llamado a votar nulo o no votar (URNG, 2007). Otro partido en el que estuvo presente la izquierda, Encuentro por Guatemala (EG) mantuvo mutismo y por tanto tuvo similar postura. Finalmente, otros grupos de izquierda revolucionaria, irrelevantes desde el punto de vista electoral, pregonaron la anulación del voto y la abstención por considerar que todos los candidatos representaban los intereses del gran capital y de la contrainsurgencia. Pero incluso desde las mismas premisas de un razonamiento de izquierda, si la opción era entre un candidato que representaba la continuidad de la cultura del terror y la mano dura (Pérez Molina) y otro que planteaba un moderado programa social y de reformas (Colom), la opción por el segundo aunque solamente fuera para que no ganara el primero, resulta de sentido común. Las cúspides empresariales representadas por el Comité Coordinador de Cámaras Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) y la Cámara de Comercio, expresaron su temor de que Colom elevara los impuestos (Inforpress, 2007; Sabino, 2007). Visto por algunos de estos sectores como “populista”, Colom contó con la desconfianza de la izquierda más radical y la derecha más recalcitrante. En este último caso, la desconfianza es infundada. Como lo ha destacado un analista de la derecha, Colom y su partido no forman parte de la misma estirpe de los gobernantes actuales de Venezuela, Bolivia y Ecuador y en efecto no podrán esperarse en los años de su gobierno, “cambios drásticos e inconsultos” (Sabino, 2007).

Entrar a la versión completa del artículo

portafolio

sociedad abierta

debates

sociedad secreta

imprenta pÚblica

sociedad y patrimonio


   
 
Sitio desarrollado por Mexico.com